El frío llegó con todo, y no solo los humanos buscan calorcito. Pero ojo: lo que nos abriga a nosotros, puede ser un peligro para ellos. Estufas, calientacamas y otros artefactos esconden riesgos para perros y gatos. En esta nota, el Dr. Nahum Amtmann entrega consejos clave para mantenerlos seguros y calentitos.

En 2020, un video se hizo viral en TikTok: una niña, preocupada, decía “La Blanca se está quemando” al ver que su perrita estaba peligrosamente cerca de una estufa. Al girar la cámara, la familia notó que el pelaje de Blanca efectivamente echaba humo. La escena —que dio origen a memes, canciones y miles de reacciones— es una mezcla de ternura con un llamado de atención: el calor en exceso también puede dañar a nuestras mascotas. Estufas con llama expuesta, calientacamas o sistemas de calefacción mal instalados pueden generar desde quemaduras hasta intoxicaciones graves. 

“El tipo de riesgos es similar al que enfrentan los niños”, explica el Dr. Nahum Amtmann, director médico de GlobAnimal. Entre ellos, detalla las quemaduras por contacto con superficies calientes, la deshidratación, las intoxicaciones por monóxido de carbono —en artefactos a gas— e incluso el peligro de incendios.

Señales de alerta: cómo saber si tu mascota está en riesgo

Las mascotas también muestran señales cuando algo no está bien.

Debes estar atento a:

  • Lesiones en la piel o pelaje
  • Somnolencia o cansancio inusual
  • Irritabilidad
  • Vómitos o desorientación
  • Pérdida de conciencia

En casos más graves, puede tratarse de: golpe de calor o intoxicación por monóxido de carbono

Además, la calefacción puede provocar deshidratación, ya que reduce la humedad del aire y reseca piel y vías respiratorias.

Cómo usar calefacción de forma segura con mascotas

La clave no es dejar de calefaccionar, sino hacerlo bien.

Prefiere sistemas más seguros

  • Calefacción eléctrica
  • Sistemas infrarrojos
  • Calefacción central

Evita en lo posible:

  • Estufas a gas
  • Parafina
  • Leña sin ventilación adecuada

Mantén distancia y supervisión

  • Evita que tu mascota duerma pegada a la estufa
  • Limita el tiempo de exposición directa
  • Supervisa especialmente a cachorros y gatos

Ventilación y calidad del aire

  • Ventila espacios regularmente
  • evita ambientes cerrados por muchas horas
  • considera detectores de monóxido de carbono

Hidratación constante

El calor también deshidrata.

 Asegúrate de que siempre tengan agua fresca disponible.

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El frío también importa: cómo mantenerlos cómodos

La calefacción no reemplaza un buen entorno.

Para el descanso:

  • Camas elevadas del suelo
  • Mantas
  • Espacios protegidos de corrientes de aire

Ver camas para perros
Ver camas para gatos

“Los perros suelen tolerar mejor el frío que los gatos, dependiendo de su tamaño, pelaje y metabolismo”, explica el veterinario.

Necesitan mayor protección:

  • Gatos de pelo corto
  • Cachorros
  • Animales senior
  • Razas pequeñas

En estos casos, el apoyo con abrigo o mejor aislamiento es clave.

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El invierno no tiene por qué ser un riesgo para tu mascota, pero sí requiere atención.

La clave está en:

  • Prevenir
  • Observar
  • Adaptar el entorno

Y ante cualquier señal de alerta, consultar a tiempo.

Este invierno, dale a tu mascota un espacio cálido y seguro.

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 Porque estar calentitos no debería ponerlos en riesgo.