Lo que debes saber antes de “vestir” a tu mascota este invierno: asegúrate de que la prenda esté siempre seca, limpia y se use por periodos breves.
Por Josefina Hirane
Cuando baja la temperatura, es comprensible que muchos tutores corran a equipar a sus mascotas con parkas, chalecos y hasta sweaters tejidos. No solo resultan irresistiblemente adorables —¿quién puede negar el encanto de un perro “abrigado” a juego con su humano?— sino que, en determinados casos, esas prendas son una verdadera barrera extra contra el frío. Sin embargo, hay que usarlos con precaución porque “un abrigo mal usado puede terminar haciendo más daño que bien”, advierte la veterinaria Francisca García (@frangarcia.vet en Instagram). Uno de los principales riesgos es que la ropa se moje y quede puesta. El pelaje cumple la función de abrigo natural frente al frío y la humedad; si añadimos una prenda y esta se empapa, el calor corporal se pierde y aumentan los riesgos de hongos, dermatitis y resfríos.
¿Cuándo es necesario poner abrigo a un perro?

No todos los perros necesitan ropa en invierno, pero hay casos en que sí puede ser recomendable.
Es aconsejable usar abrigo cuando:
- Yienen el pelaje muy corto (galgo, dóberman, bóxer, pitbull, chihuahua de pelo corto)
- Presentan bajo peso o poca grasa corporal
- Don perros senior
- Tienen enfermedades crónicas (como artritis o problemas cardíacos)
“Es válido vestir a los animales vulnerables, especialmente al salir o cuando el ambiente no está calefaccionado”, señala García.
Cómo usar abrigos para perros de forma segura

Más allá de usarlo o no, lo importante es cómo se usa.
Comodidad ante todo
El abrigo debe ser:
- Ajustado, pero no restrictivo
- Permitir movimiento libre
- No dificultar la respiración
Siempre seco y limpio
Un abrigo húmedo:
- Aumenta la sensación de frío
- Favorece bacterias y hongos
- Puede causar problemas en la piel
Debe cambiarse inmediatamente si se moja.
Uso por periodos cortos
“No dejes el abrigo todo el día dentro de casa”, advierte la veterinaria.
El uso prolongado puede generar:
- Roces
- Estrés
- Acumulación de humedad
Observa su comportamiento
El perro también “opina”.
Si notas que:
- Intenta sacarse la prenda
- Se rehúsa a caminar
- Muestra incomodidad o irritación
es mejor no obligarlo.
Qué abrigo elegir: materiales que sí funcionan

No todos los materiales cumplen la misma función.
Lo ideal es combinar:
Capa exterior
- Nylon o poliéster
- Con recubrimiento impermeable
- Bloquea viento y lluvia
Capa interior
- Polar o lana suave
- Retiene el calor
- No agrega peso
Materiales a evitar
El algodón, aunque cómodo, no es recomendable en invierno.
- Absorbe humedad
- Pierde capacidad térmica
puede enfriar al perro rápidamente
Abrigo no es todo: el rol del entorno

La ropa no reemplaza un ambiente adecuado.
Para proteger a tu perro del frío:
- Mantén temperatura estable en casa
- Evita corrientes de aire
- Usa camas elevadas
- Agrega mantas
Es clave que el perro pueda regular su temperatura, acercándose o alejándose del calor. El abrigo puede ser un gran aliado en invierno, pero no es necesario para todos los perros ni en todo momento; su uso debe ser consciente, moderado y adaptado a cada caso. Un abrigo seco, limpio y bien elegido puede ayudar mucho, mientras que uno mal utilizado puede generar más problemas que soluciones.
Si estás pensando en abrigar a tu perro este invierno, elegir bien hace toda la diferencia.
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Dale a tu perro comodidad y protección sin poner en riesgo su salud.