Los gases frecuentes, los ruidos abdominales y y defecar muchas veces pueden parecer detalles menores, pero también forman parte de la información digestiva que conviene observar. El Dr. Ismael Pereira explica por qué no deberíamos normalizar síntomas persistentes ni automedicar para simplemente hacerlos desaparecer.
Por Aracely Cretier
“Mi perro se tira gases todo el día”: cuando deja de ser una anécdota
Hay perros famosos en su familia por tirarse gases. Nos reímos, hacemos bromas y terminamos incorporándolo como una característica más de su personalidad. Pero si alguna vez tú has tenido gases durante horas, sabes que probablemente había hinchazón, presión o incomodidad.
Durante su conversación en Club de Perros y Gatos TV, el Dr. Ismael Pereira, especialista en gastroenterología veterinaria, utiliza justamente ese ejemplo para invitarnos a cambiar la mirada. Un gas ocasional no es lo mismo que un perro que presenta flatulencias repetidamente todos los días.
Cuando un signo digestivo se vuelve parte de la rutina, existe el riesgo de dejar de verlo. Lo mismo puede ocurrir con los ruidos estomacales, las deposiciones blandas o la necesidad de defecar muchas veces. La costumbre no convierte automáticamente un síntoma en algo normal.
¿Es normal que un perro tenga gases?
La entrevista no establece una cantidad exacta de gases que permita separar por sí sola lo normal de lo anormal. El mensaje del Dr. Pereira es más práctico: si ocurre todos los días y de manera persistente, merece atención y puede ser un motivo para consultar.
El especialista recuerda que los gases no necesariamente son graciosos para quien los experimenta. Pueden acompañarse de sensación de hinchazón, dolor o molestia. Por eso, en lugar de limitarse a reírse de un perro que “se tira peitos todo el día”, conviene preguntarse si además existen otros cambios digestivos.

Los ruidos estomacales también cuentan
Otro signo que el Dr. Pereira menciona son los sonidos abdominales. Muchas veces los escuchamos, hacemos un comentario y seguimos con el día. Sin embargo, cuando son parte de un cuadro repetitivo, son un dato que vale la pena contar durante la consulta.
No se trata de alarmarse cada vez que el abdomen de un perro emite un sonido. La enseñanza de la entrevista es observar la frecuencia, la persistencia y el contexto: qué otras cosas están ocurriendo al mismo tiempo y si el patrón representa un cambio respecto de ese animal.
Mi perro defeca muchas veces al día: ¿debería preocuparme?
La frecuencia de las deposiciones es otro dato que suele perderse cuando solo miramos una fotografía. El Dr. Pereira menciona una o dos deposiciones diarias como referencia ideal, aunque aclara que siempre debe interpretarse según el contexto de cada paciente.
Un perro con una enfermedad digestiva conocida puede tener una frecuencia distinta. En cambio, si un paciente sin diagnóstico comienza a defecar muchas veces o ese patrón se vuelve persistente, el especialista señala que puede ser un motivo de consulta.
Aquí aparece una idea central: el veterinario no mira cada síntoma de manera aislada. La frecuencia de las deposiciones, su consistencia, el volumen, los gases, los ruidos abdominales y cualquier otro cambio se integran para entender mejor qué está pasando.
El problema de normalizar porque “siempre ha sido así”
Cuando vivimos con un perro durante años, construimos nuestra propia definición de normalidad. Si siempre hizo deposiciones blandas, quizás pensamos que esa es simplemente su forma de defecar. Si siempre tuvo gases, terminamos diciendo que “él es así”.
El Dr. Pereira advierte indirectamente sobre ese sesgo al explicar que lo normal muchas veces se confunde con lo más frecuente. Por eso conocer la rutina es útil, pero también lo es cuestionarnos si un signo persistente realmente debería formar parte de ella.

“¿Qué le puedo dar?”: la pregunta que puede llevarnos por el camino equivocado
Cuando vemos a nuestro perro incómodo, nuestra primera reacción suele ser querer solucionarlo rápido. En redes sociales aparece una pregunta una y otra vez: “¿qué le puedo dar?”.
El Dr. Pereira es enfático en que la medicina veterinaria no funciona como una fórmula de síntoma y medicamento. Antes de indicar un tratamiento, el profesional necesita conocer la historia, hacer preguntas y entender el contexto del paciente.
Un mismo síntoma puede aparecer en escenarios diferentes. Por eso, dar algo simplemente para hacerlo desaparecer puede entregar una sensación de solución sin haber aclarado qué lo estaba provocando.
Hacer desaparecer el síntoma no siempre significa solucionar el problema
Durante la entrevista, el especialista utiliza el vómito para explicar este punto. Un medicamento podría conseguir que un paciente deje de vomitar, pero eso no demuestra que la causa haya desaparecido.
Como ejemplo hipotético y deliberadamente grave, plantea que un síntoma podría controlarse durante un tiempo y retrasar el estudio de una enfermedad importante, como un tumor gástrico. Su ejemplo no significa que un perro con gases, vómitos o cambios en las heces tenga un tumor. El mensaje es otro: tapar un signo durante días o semanas puede retrasar la investigación de la causa que está detrás.
Por eso la automedicación no debería reemplazar la consulta ni la evaluación del paciente. El tratamiento necesita responder a la historia y al contexto, no únicamente al deseo de apagar el síntoma más visible.
Por qué el veterinario hace tantas preguntas
Para algunos tutores puede resultar extraño que una consulta incluya tantas preguntas. ¿Desde cuándo ocurre? ¿Había pasado antes? ¿Cómo son las deposiciones? ¿Cuántas veces hace? ¿Hay otros síntomas? ¿Mejoró y volvió?
El Dr. Pereira describe este proceso como ir armando un puzle. Una respuesta lleva a otra pregunta y, poco a poco, el profesional reúne antecedentes que ayudan a orientar la evaluación.
Incluso cuando un animal llega por un problema diferente, conversar sobre sus deposiciones puede revelar que hace deposiciones más blandas, que hay mucosidad, sangre u otro elemento extraño. Esa información puede abrir una línea de evaluación que el motivo inicial de consulta no mostraba.

Fotos y videos: pequeños registros que pueden aportar mucho
Si notas un cambio digestivo, no necesitas memorizar cada detalle. El Dr. Pereira recomienda utilizar fotografías y, cuando sea útil, videos. Una foto permite mostrar la apariencia de las deposiciones; un video puede registrar si el perro hace fuerza o tiene dificultad al defecar.
También conviene recordar cuántas veces ocurre. La frecuencia no aparece en una imagen, por lo que ese dato depende de la observación del tutor. Juntar estas piezas puede hacer que la conversación con el veterinario sea mucho más precisa.
No busques solamente “qué darle”: observa qué está cambiando
La mejor preparación antes de consultar no es llegar con un medicamento elegido en internet. Es llegar con información. Desde cuándo comenzaron los gases o ruidos, si aparecen todos los días, cómo son las deposiciones, cuántas veces defeca y si existen otros cambios.
Esa observación no reemplaza el diagnóstico, pero ayuda al profesional a comprender mejor al paciente. Y también permite que el tutor deje de ver los síntomas digestivos como eventos aislados para empezar a reconocer patrones.

La mirada de Aracely
Una de las preguntas que más recibimos en las redes sociales de Club de Perros y Gatos es: “¿Qué le puedo dar?”. Entiendo perfectamente por qué la hacemos. Vemos a nuestro perro con molestias y queremos ayudarlo inmediatamente.
Pero conversar con especialistas me ha enseñado que muchas veces nuestra urgencia por hacer algo puede llevarnos justamente a tapar la señal que necesitamos comprender. Un vómito, una diarrea, muchos gases o un cambio en sus deposiciones no son diagnósticos. Son información.
Y creo que ahí está el cambio más importante que podemos hacer como tutores: en vez de preguntarnos solamente “¿qué le doy para que se le pase?”, empezar a preguntarnos “¿por qué le está pasando?”. Porque aliviar es importante. Pero entender la causa también es cuidar.
Conoce más sobre Aracely Cretier
Las experiencias y reflexiones que Aracely comparte en Club Academy nacen de años acompañando a animales y sus familias, además del aprendizaje junto a médicos veterinarios especialistas. Puedes conocer más sobre su trabajo, historias y contenidos de bienestar animal en www.aracelycretier.cl/
¿Quieres profundizar en este tema?
En Club de Perros y Gatos TV conversamos con el Dr. Ismael Pereira, médico veterinario especialista en gastroenterología, sobre deposiciones, gases, otros síntomas digestivos y por qué observar los cambios puede entregar información valiosa antes de una consulta.
Mira nuestra entrevista con el Dr. Ismael Pereira
Preguntas frecuentes
¿Es normal que mi perro tenga muchos gases?
La entrevista no fija un número exacto. El Dr. Pereira señala que, si los gases ocurren todos los días de manera persistente, no conviene normalizarlos y pueden ser motivo de consulta.
¿Los gases pueden molestarle a mi perro?
Sí pueden asociarse a incomodidad. El especialista compara la situación con lo que sentimos las personas cuando tenemos muchos gases: puede existir hinchazón, dolor o molestia.
¿Es normal que a mi perro le suene el estomago?
Un sonido aislado no permite sacar conclusiones. El Dr. Pereira incluye los ruidos abdominales entre los síntomas digestivos que conviene considerar, sobre todo cuando son frecuentes o aparecen junto a otros cambios.
¿Cuántas veces al día debería defecar?
El especialista menciona una o dos veces al día como referencia ideal, siempre considerando el contexto individual. Un aumento persistente de la frecuencia en un perro sin diagnóstico puede justificar una consulta.
¿Qué le puedo dar a mi perro para los gases o vómitos?
La entrevista enfatiza que no es recomendable reducir el problema a un síntoma y un medicamento. El tratamiento depende de la historia y del contexto del paciente; automedicar puede ocultar temporalmente un signo sin aclarar su causa.
¿Por qué el veterinario necesita saber tantos detalles?
Porque los síntomas digestivos se interpretan en conjunto. El Dr. Pereira explica que las preguntas permiten ir armando un puzle con la duración, antecedentes, deposiciones y otros signos del paciente.
Cuándo consultar
Si los gases, ruidos abdominales o cambios en la frecuencia y consistencia de las deposiciones se vuelven persistentes, aparecen todos los días o se acompañan de otros signos que te preocupen, consulta con tu médico veterinario. Evita automedicar buscando solamente que el síntoma desaparezca: la evaluación debe considerar la historia completa del paciente.
Editorial Club de Perros y Gatos
Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la evaluación, diagnóstico ni las indicaciones de un médico veterinario. No reutilices medicamentos ni tratamientos de episodios anteriores sin una nueva indicación profesional.
Dirección Editorial
Aracely Cretier
Edición de Contenidos
Sofía Puig
Revisión Médico Veterinaria
Dr. Ismael Pereira
Médico Veterinario- Gastroenterología Veterinaria