Cuando un médico veterinario recomienda una cirugía, una de las primeras preocupaciones suele ser la anestesia. ¿Es realmente peligrosa? ¿Cómo se evalúa el riesgo? ¿Qué exámenes son necesarios antes de operar? Junto a la Dra. Alessandra Gasparini, médica veterinaria especialista en cirugía, y desde la experiencia de Aracely Cretier, te explicamos cómo funciona la anestesia veterinaria moderna y por qué una buena evaluación previa es la mejor herramienta para proteger a tu perro o gato.
Por Aracely Cretier
Cuando la palabra «anestesia» da más miedo que la cirugía
«Necesitamos operar.»
Son pocas palabras, pero bastan para que aparezcan muchas preguntas.
¿Será realmente necesario?
¿Sentirá dolor?
¿Se recuperará bien?
Y, casi siempre, surge la misma preocupación:
¿Y si no despierta de la anestesia?
Es un miedo completamente comprensible.
Quienes convivimos con un perro o un gato sabemos que no son simplemente una mascota. Son parte de nuestra familia. Nos acompañan durante años, comparten nuestra rutina y dependen de nosotros para tomar decisiones importantes sobre su salud.
Por eso, cuando llega el momento de una cirugía, la incertidumbre suele centrarse en aquello que menos conocemos: la anestesia.
Internet tampoco ayuda demasiado. Es fácil encontrar historias aisladas o publicaciones alarmistas que hacen parecer que anestesiar a un perro o un gato implica un riesgo extremadamente alto. Sin embargo, muchas veces esos relatos no consideran el contexto clínico ni explican cómo ha evolucionado la medicina veterinaria en los últimos años.
Hoy existen protocolos mucho más seguros, medicamentos específicos para cada paciente y equipos de monitoreo que permiten controlar constantemente sus funciones vitales durante todo el procedimiento.
Como explica la Dra. Alessandra Gasparini, médica veterinaria especialista en cirugía:
«La anestesia moderna no consiste simplemente en dormir a un paciente. Es un procedimiento cuidadosamente planificado que busca mantener todas sus funciones fisiológicas estables durante la cirugía y ofrecer el mayor nivel de seguridad posible.»
Eso no significa que el riesgo desaparezca.
Como ocurre en cualquier procedimiento médico —tanto en medicina veterinaria como humana— nunca existe un riesgo cero. Lo importante es que ese riesgo pueda evaluarse, reducirse y manejarse mediante una planificación adecuada.
¿Qué es realmente la anestesia veterinaria?
Muchas personas piensan que anestesiar significa simplemente «dormir» al paciente.
En realidad, la anestesia general es un procedimiento mucho más complejo.
Su objetivo es permitir que una cirugía se realice sin dolor, sin conciencia y sin movimientos involuntarios que puedan poner en riesgo al paciente o al equipo quirúrgico. Para lograrlo se utilizan distintos medicamentos que cumplen funciones diferentes: algunos inducen el sueño, otros controlan el dolor, otros producen relajación muscular y otros ayudan a mantener estables las funciones cardiovasculares y respiratorias.
Por eso, actualmente no se habla de «un anestésico», sino de un protocolo anestésico diseñado específicamente para cada perro o gato.
La Dra. Gasparini lo resume de manera muy clara:
«No existe una anestesia universal. Cada protocolo se adapta según la especie, la edad, el peso, el estado de salud, los exámenes preoperatorios y el tipo de cirugía que realizaremos.»
¿Todos los perros y gatos tienen el mismo riesgo?
No.
Y probablemente esta sea una de las ideas más importantes que cualquier tutor debería conocer.
El riesgo anestésico depende de múltiples factores, entre ellos:
Edad
Especie
Peso
Enfermedades previas
Medicamentos que recibe
Condición corporal
Tipo de cirugía
Estado cardiovascular
Función renal y hepática
Resultados de los exámenes preoperatorios.
Por eso dos perros de la misma edad pueden tener riesgos completamente diferentes.
Lo importante no es únicamente la edad, sino el estado general del paciente.
Los exámenes preoperatorios: una de las mejores formas de disminuir el riesgo
Muchas personas creen que los exámenes antes de una cirugía son un simple requisito administrativo.
En realidad, cumplen una función mucho más importante.
Permiten descubrir problemas que todavía no producen síntomas evidentes y que podrían modificar la forma en que se anestesia al paciente.
Un perro puede parecer completamente sano y, aun así, presentar alteraciones renales, hepáticas, cardíacas o hematológicas que solo se detectan mediante un examen físico detallado o un análisis de laboratorio.
Detectarlas antes de la cirugía permite:
Adaptar el protocolo anestésico;
Solicitar estudios adicionales;
Iniciar un tratamiento previo;
O incluso postergar temporalmente la cirugía hasta que el paciente esté estabilizado.
Como explica la Dra. Gasparini:
«Los exámenes preoperatorios no buscan impedir que una mascota se opere. Buscan que podamos operarla de la manera más segura posible.»
¿Qué evalúa el médico veterinario antes de una anestesia?
Todo comienza con una conversación.
Antes de solicitar cualquier examen, el médico veterinario recopila información sobre el paciente.
Luego realiza un examen físico completo, evaluando la frecuencia cardíaca, la respiración, la temperatura corporal, la hidratación, la condición corporal y el funcionamiento del corazón y los pulmones.
Muchas veces, durante esta evaluación aparecen hallazgos que el tutor aún no había notado.
¿Qué exámenes suelen solicitarse?
Aunque cada paciente es diferente, existen algunos análisis que son muy habituales antes de una cirugía.
Hemograma
Permite detectar:
Anemia
Infecciones;
Inflamación;
Alteraciones de las plaquetas.
Esta información es especialmente importante en cirugías donde podría existir pérdida de sangre.
Perfil bioquímico
Evalúa principalmente el funcionamiento del hígado y los riñones, órganos responsables de metabolizar y eliminar muchos medicamentos anestésicos.
Si existe alguna alteración, el protocolo puede modificarse para disminuir riesgos.
Otros estudios
Dependiendo del caso, el médico veterinario también puede solicitar:
Examen de orina
Perfil de coagulación
Radiografías
Ecografía abdominal
Electrocardiograma
Ecocardiografía
Medición de presión arterial
Que se soliciten más exámenes no significa necesariamente que exista un problema grave.
Muchas veces simplemente permiten obtener más información para planificar una anestesia más segura.
¿Qué significa que mi perro sea ASA I, II o III?
Una herramienta ampliamente utilizada para estimar el riesgo anestésico es la clasificación ASA, desarrollada originalmente por la American Society of Anesthesiologists y utilizada también en medicina veterinaria.
Su objetivo no es predecir si ocurrirá una complicación, sino ayudar al equipo veterinario a estimar el riesgo y planificar el procedimiento de la forma más segura posible.
Un paciente ASA I corresponde a un perro o gato sano que será sometido a una cirugía electiva, mientras que un ASA II presenta alguna enfermedad leve o controlada.
Los pacientes ASA III, IV o V tienen enfermedades más importantes o requieren procedimientos de urgencia, por lo que necesitan protocolos aún más personalizados y un monitoreo más estricto.
Como explica la Dra. Alessandra Gasparini:
«Clasificar a un paciente como ASA III o ASA IV no significa que no pueda anestesiarse. Significa que debemos extremar las medidas de monitoreo, adaptar el protocolo y preparar al equipo para responder a cualquier eventualida«
¿Puede suspenderse una cirugía por los resultados de los exámenes?
Sí, y aunque esto pueda generar frustración, muchas veces es la decisión más segura.
Los exámenes preoperatorios no solo sirven para confirmar que un paciente puede ser anestesiado. También permiten detectar alteraciones que conviene tratar antes de ingresar al pabellón.
Por ejemplo, una cirugía programada podría postergarse si el médico veterinario detecta:
Una anemia importante
Una infección activa;
Deshidratación severa;
Alteraciones significativas en la función renal o hepática;
Hipertensión grave;
Arritmias cardíacas;
Trastornos de coagulación.
En estos casos, el objetivo no es cancelar la cirugía, sino estabilizar primero al paciente para disminuir el riesgo anestésico.
¿Los perros y gatos mayores pueden recibir anestesia?
Una de las creencias más extendidas es que un perro senior no debería anestesiarse.
Sin embargo, la edad por sí sola no determina el riesgo.
Como explica la Dra. Alessandra Gasparini:
«No anestesiamos edades. Anestesiamos pacientes. Dos perros de la misma edad pueden tener riesgos completamente diferentes.»
Con el paso de los años aumentan las probabilidades de que aparezcan enfermedades cardíacas, renales, hepáticas o endocrinas. Por eso los pacientes geriátricos suelen requerir una evaluación preoperatoria más completa.
Un perro de 14 años con enfermedades bien controladas, buenos exámenes y una evaluación cardiovascular adecuada puede presentar un riesgo anestésico menor que un perro joven con una enfermedad grave aún no diagnosticada.
Más que la edad, lo importante es conocer el estado real de salud del paciente.
La mirada de Aracely
A lo largo de los años he conversado con cientos de tutores que enfrentan una cirugía por primera vez. Hay algo que se repite constantemente: cuando un examen obliga a postergar una operación, muchos sienten que «todo se atrasó por culpa del examen».
Con el tiempo aprendí a verlo exactamente al revés.
Cada examen que detecta un problema antes de entrar al pabellón representa una oportunidad para proteger a nuestro compañero. No es un obstáculo; es una medida de seguridad.
También he aprendido que el miedo suele aparecer cuando no entendemos qué ocurrirá. Por eso creo profundamente en entregar información clara. Comprender por qué se solicitan determinados exámenes, cómo se evalúa el riesgo anestésico y qué decisiones toma el equipo veterinario ayuda a transformar la incertidumbre en confianza.
En aracelycretier.cl comparto muchas experiencias que me enseñaron que cuidar también significa informarse antes de tomar decisiones importantes.
Mitos y realidades sobre la anestesia veterinaria
Mito: «Mientras menos anestesia reciba, mejor»
Realidad: utilizar una cantidad insuficiente de anestesia también puede ser peligroso.
Una anestesia demasiado superficial puede provocar dolor, aumento de la presión arterial, aceleración del ritmo cardíaco o movimientos involuntarios durante la cirugía.
El objetivo no es administrar la menor cantidad posible de medicamentos, sino la cantidad adecuada para cada paciente, ajustándola continuamente según su respuesta clínica.
Mito: «Si ya fue anestesiado una vez, siempre será igual»
No.
Cada anestesia es diferente.
El estado de salud cambia con el tiempo y también pueden cambiar el peso, los medicamentos que recibe el paciente o el tipo de cirugía que se realizará.
Por eso, incluso si un perro fue anestesiado hace algunos años sin inconvenientes, el médico veterinario volverá a realizar una evaluación completa antes de un nuevo procedimiento.
Mito: «La anestesia es la parte más peligrosa»
En muchos casos ocurre exactamente lo contrario.
Existen enfermedades en las que retrasar una cirugía representa un riesgo mucho mayor que realizar la anestesia.
Por ejemplo:
torsión gástrica;
hemorragias internas;
obstrucciones intestinales;
traumatismos graves;
cesáreas de urgencia.
En estas situaciones, el mayor peligro proviene de la enfermedad y no de la anestesia.
¿Qué dice la evidencia científica?
Las principales asociaciones internacionales, como WSAVA, AAHA, AAFP e ISFM, coinciden en varios aspectos fundamentales sobre la anestesia veterinaria moderna:
La evaluación preanestésica disminuye el riesgo al identificar enfermedades que podrían modificar el protocolo anestésico.
El manejo del dolor debe comenzar antes de la cirugía mediante estrategias de analgesia multimodal.
El monitoreo continuo durante todo el procedimiento permite detectar alteraciones de forma temprana.
No existe un protocolo anestésico universal; cada paciente requiere un plan individualizado según su edad, estado de salud y tipo de cirugía.
Lo esencial en un minuto
Si solo recuerdas algunas ideas de este artículo, que sean estas:
La anestesia moderna es un procedimiento cuidadosamente planificado.
Ninguna anestesia tiene riesgo cero, pero una buena evaluación permite reducirlo considerablemente.
Los exámenes preoperatorios ayudan a detectar problemas que no siempre presentan síntomas.
La edad, por sí sola, no impide anestesiar a un perro o un gato.
Cada paciente necesita un protocolo anestésico personalizado.
Si una cirugía se posterga por los resultados de los exámenes, generalmente se hace para proteger al paciente y no para retrasar el tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿La anestesia veterinaria es segura?
Sí. Cuando existe una evaluación preoperatoria adecuada, protocolos individualizados y monitoreo continuo, la anestesia veterinaria moderna es un procedimiento muy seguro, aunque nunca está completamente libre de riesgos.
¿Puede morir un perro por la anestesia?
Es una posibilidad poco frecuente, pero existe. El riesgo depende principalmente del estado de salud del paciente y no solo de la anestesia.
¿Siempre debo realizar los exámenes antes de operar?
Siempre que el médico veterinario los indique. Son una de las herramientas más importantes para planificar una anestesia segura.
¿Si mi perro es senior no puede operarse?
Sí puede. Lo importante es evaluar su condición clínica y adaptar el protocolo anestésico a sus necesidades.
¿Qué pasa si los exámenes muestran un problema?
El médico veterinario puede solicitar estudios adicionales, iniciar un tratamiento o postergar temporalmente la cirugía hasta que el paciente esté estabilizado.
Además, en Club TV puedes revisar la entrevista junto a la Dra. Alessandra Gasparini, donde explica con mayor profundidad cómo se planifica una cirugía veterinaria y responde las dudas más frecuentes de los tutores.
Cuando un médico veterinario recomienda una cirugía, es natural sentir preocupación. Sin embargo, comprender cómo se evalúa el riesgo anestésico, por qué se solicitan exámenes y cómo se planifica cada procedimiento permite tomar decisiones con mayor tranquilidad.
En Club de Perros y Gatos creemos que un tutor informado cuida mejor. Por eso, te invitamos a seguir aprendiendo enClub Academy, conocer más contenidos educativos en Club TV y descubrir las experiencias de Aracely Cretier en www.aracelycretier.cl.
La información no reemplaza la evaluación de un médico veterinario, pero sí puede ayudarte a enfrentar este proceso con más confianza y a tomar decisiones pensando siempre en el bienestar de tu compañero.
Editorial Club de Perros y Gatos
Contenido desarrollado desde la experiencia real de Aracely Cretier acompañando a sus cinco perros y desde los conocimientos compartidos por especialistas en fisiatría, rehabilitación y ortopedia veterinaria.
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