Si tu perro comenzó a tomar más agua o a pedir salir durante la noche, no lo atribuyas automáticamente al calor. El Dr. Franco González explica por qué los cambios en la sed y la orina pueden ser señales tempranas de diabetes y otras enfermedades.

Por Aracely Cretier

¿El bebedero se vacía más rápido que antes?

Tu perro empieza a buscar agua más seguido. Por la noche pide salir para hacer pipí y, de pronto, ocurre un accidente dentro de casa. Son cambios que parecen pequeños, pero pueden aportar información importante sobre su salud.

En Club de Perros y Gatos TV, el Dr. Franco González, especialista en endocrinología veterinaria, explicó que conocer la conducta habitual de nuestros animales permite reconocer señales tempranas. Beber y orinar más de lo normal son motivos para investigar, especialmente si el cambio persiste.

No significa que tu perro tenga necesariamente diabetes. El aumento de sed y orina puede tener distintas causas, algunas relacionadas con enfermedades hormonales y otras con problemas renales o urinarios.

¿Por qué un perro puede comenzar a tomar mucha agua?

El consumo de agua varía según temperatura, ejercicio, tipo de alimento y características individuales. Un perro que corre más o consume alimento seco puede beber más que otro en condiciones distintas.

Lo que debe llamar la atención es un aumento sostenido respecto de su rutina habitual, sin una explicación clara. Franco destacó el ejemplo de tutores que consultan porque su perro se levantó a orinar durante la noche cuando antes no lo hacía.

Este tipo de observación puede ayudar a detectar enfermedades antes de que aparezca un decaimiento marcado. No restrinjas el agua para comprobar si el problema desaparece: la sed excesiva puede ser una respuesta a una pérdida real de líquidos.

Mi perro/gato toma mucha agua: cuándo preocuparse

Diabetes mellitus: una causa que conviene descartar

La diabetes puede provocar que aumente la glucosa en la sangre. Cuando la glucosa se elimina por la orina, arrastra agua y favorece que el animal orine más. Para compensar esa pérdida, también bebe más.

El Dr. Franco explicó que algunos perros diabéticos presentan aumento del apetito y pérdida de peso. Otros pueden mostrarse decaídos cuando la enfermedad está más avanzada. La combinación de mucha sed, mucha orina y adelgazamiento merece evaluación.

La diabetes no puede confirmarse por síntomas aislados. Se necesitan antecedentes clínicos y pruebas veterinarias.

Síndrome de Cushing y otras alteraciones hormonales

Durante la entrevista, mencionó el síndrome de Cushing como otra enfermedad endocrina relevante en perros. Puede acompañarse de aumento de sed y orina, abdomen prominente, cambios en el pelaje y mayor apetito.

El Cushing implica una exposición excesiva a cortisol y es diferente de la diabetes, aunque algunos signos se parecen. También existen causas no endocrinas de sed excesiva, como enfermedades renales o determinados medicamentos.

Por eso, el objetivo de la consulta no es elegir una enfermedad por intuición, sino investigar cuál explica mejor los cambios observados.

¿Qué cambios deberías observar en casa?

Además de la cantidad de agua, presta atención a la frecuencia con que el perro pide salir, al volumen de orina y a la aparición de accidentes en lugares donde antes no ocurrían.

Anota si hay pérdida o aumento de peso, variaciones del apetito, cansancio, cambios en el pelaje o abdomen más prominente. No necesitas medir todo de manera obsesiva: registrar fechas y ejemplos concretos puede ser suficiente para iniciar una conversación útil con el veterinario.

Si el profesional lo solicita, puedes medir durante un periodo definido la cantidad de agua ofrecida y la que queda en el recipiente, teniendo en cuenta que el consumo real puede ser difícil de calcular cuando hay varios animales.

Mi perro/gato toma mucha agua: cuándo preocuparse

¿Y si quien toma mucha agua es mi gato?

Los gatos también pueden presentar aumento de sed y producción de orina. En la entrevista, el Dr. González relacionó estos cambios con diabetes y recordó que el hipertiroidismo es otra enfermedad endocrina importante en felinos.

En gatos, la cantidad de orina puede notarse en terrones de arena más grandes o en la necesidad de limpiar el arenero con mayor frecuencia. Si aparece pérdida de peso, incluso con buen apetito, conviene consultar.

Aunque perros y gatos pueden compartir síntomas, sus enfermedades y tratamientos no son idénticos. El examen clínico permite orientar el estudio según la especie.

¿Qué exámenes puede solicitar el veterinario?

Destacó que los estudios generales suelen ser el punto de partida. El hemograma, el perfil bioquímico y el examen de orina pueden mostrar alteraciones que orientan hacia determinadas enfermedades.

Según los resultados y los signos clínicos, el profesional puede solicitar pruebas hormonales u otros estudios específicos. Para investigar diabetes se evalúa la glucosa y su posible presencia en orina; para otras enfermedades se utilizan procedimientos distintos.

Un examen aislado no reemplaza la interpretación del cuadro completo. El especialista también resaltó la importancia de la derivación cuando un caso necesita un seguimiento más específico.

Mi perro/gato toma mucha agua: cuándo preocuparse

¿Por qué consultar temprano puede cambiar el pronóstico?

El Dr. Franco González comentó que durante la pandemia muchas personas pasaron más tiempo junto a sus mascotas y detectaron cambios que antes no advertían. Al retomar las rutinas laborales, es más fácil que una señal leve pase desapercibida.

Esperar hasta que el animal esté muy decaído puede significar que una enfermedad haya avanzado sin diagnóstico. Los controles preventivos y la observación cotidiana permiten actuar antes.

Esto no significa que todos los cambios indiquen una enfermedad grave. Significa que es mejor investigar una alteración persistente que normalizarla sin explicación.

Mi perro/gato toma mucha agua: cuándo preocuparse

La mirada de Aracely

Hay una frase que compartí durante la entrevista y que resume lo que he aprendido: detectar a tiempo puede cambiar completamente la historia de un animal. Muchas veces seguimos con nuestras rutinas y no nos detenemos a mirar cuánto están bebiendo o si comenzaron a pedir salir más seguido.

Con Kapú viví la importancia de los exámenes preventivos. Gracias a los controles realizados oportunamente, a sus dieciséis años pude mantener una buena calidad de vida pese a las enfermedades que tiene.

Creo que no necesitamos saber diagnosticar para ser buenos tutores. Necesitamos conocer sus hábitos, observar lo que cambia y buscar ayuda antes de que una señal pequeña se convierta en un problema mayor.

Conoce más sobre Aracely Cretier

Las experiencias y reflexiones que Aracely comparte en Club Academy nacen de años acompañando a animales y sus familias, además del aprendizaje junto a médicos veterinarios especialistas. Conoce más sobre su trabajo en www.aracelycretier.cl.

¿Quieres profundizar en este tema?

En Club de Perros y Gatos TV conversamos con el Dr. Franco González, especialista en endocrinología veterinaria, sobre las enfermedades hormonales y la importancia de reconocer señales tempranas.

Mira nuestra entrevista con el Dr. Franco González

Preguntas frecuentes

¿Es normal que mi perro tome mucha agua en verano?

Puede aumentar su consumo por calor o ejercicio, pero un cambio intenso o persistente debe evaluarse.

¿Tomar mucha agua significa que mi perro tiene diabetes?

No. También puede ocurrir con Cushing, enfermedades renales y otras condiciones.

¿Debo quitarle el agua para que no haga tanto pipí?

No. Restringir agua sin indicación veterinaria puede ser peligroso.

¿Qué exámenes se hacen cuando un perro orina mucho?

Según el caso, el veterinario puede solicitar sangre, orina y pruebas complementarias.

¿Qué hago si mi gato llena el arenero más rápido?

Observa si el cambio persiste y solicita una evaluación, especialmente si también bebe más o pierde peso.

¿Cuándo deberías consultar al veterinario?

Consulta ante sed y micción persistentemente aumentadas, pérdida de peso o cambios de apetito. Si se suman vómitos, debilidad intensa, respiración anormal o decaimiento marcado, busca atención urgente. A veces la primera señal no es un animal enfermo a simple vista, sino un bebedero que se vacía mucho más rápido que antes.

Editorial Club de Perros y Gatos

Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la evaluación, diagnóstico ni las indicaciones de un médico veterinario. No reutilices medicamentos ni tratamientos de episodios anteriores sin una nueva indicación profesional.

Dirección Editorial
Aracely Cretier

Edición de Contenidos
Sofía Puig

Revisión Médico Veterinaria
Dr. Franco González
Médico Veterinario- Endocrinología Veterinaria