¿Sacas a pasear a tu perro mientras revisas mensajes o miras el celular? Durante el paseo, tu perro
entrega constantemente información sobre cómo se siente. Detenerse, olfatear, mirar a otro perro o
buscarte pueden ser señales importantes que estamos pasando por alto.

El paseo no empieza cuando caminas: empieza cuando observas
Sales de casa, tomas la correa, tu perro comienza a caminar y tú aprovechas de revisar WhatsApp, contestar un mensaje o mirar Instagram.
Parece inofensivo. Después de todo, estás paseando a tu perro.
Pero mientras mirabas la pantalla, quizás tu perro se detuvo. Vio otro perro acercándose, escuchó un ruido que le produjo inseguridad, comenzó a olfatear algo o intentó buscarte porque no sabía cómo enfrentar una situación.
Y tú no lo viste.
Durante su conversación en Club de Perros y Gatos TV, la Dra. Francisca García, médica veterinaria etóloga, plantea justamente este problema: cuando paseamos mirando constantemente el celular, dejamos de percibir muchas de las señales que nuestro perro está entregando.
Porque pasear no consiste solamente en recorrer cierta cantidad de cuadras. También es observar, comunicarnos y acompañar.

¿Por qué el paseo es tan importante para un perro?
La etología estudia la conducta de los animales. La Dra. García explica que parte de su trabajo consiste en comprender aquellas conductas que a los humanos pueden parecernos molestas o difíciles de entender y orientarlas considerando aquello que resulta natural para perros y gatos.
El paseo es uno de esos momentos en que podemos observar gran parte de esa conducta.
Un perro no experimenta una salida únicamente como desplazamiento físico. Durante el recorrido observa el ambiente, percibe olores, escucha sonidos, encuentra otros perros y personas y reacciona frente a diferentes estímulos.
Por eso, la especialista destaca que el paseo permite saber en qué situación se encuentra nuestro perro: si realmente está disfrutando, si está pendiente constantemente del entorno, si algunos ruidos lo asustan o si se comunica adecuadamente con otros perros.
Cuando estamos atentos, podemos comenzar a reconocer esas diferencias.

Si tu perro se detiene durante el paseo, no siempre está siendo “porfiado”
Estás caminando y de pronto se queda quieto. Tú quieres seguir. Él no.
Una reacción frecuente es tirar suavemente de la correa para indicarle que continúe. Sin embargo, antes de hacerlo, podríamos preguntarnos algo: ¿por qué se detuvo?
La Dra. García explica que cuando un perro se para durante el paseo puede estar ocurriendo algo. Quizás sintió miedo, algo llamó su atención o vio acercarse a otro perro cuya interacción le genera inseguridad.
Eso no significa que cada detención sea una señal de miedo. Significa que vale la pena mirar antes de tirar de la correa.
Observa hacia dónde dirige su atención. Mira su postura y qué está ocurriendo alrededor. A veces, comprender qué estaba mirando nuestro perro cambia completamente nuestra interpretación de su comportamiento.
El celular puede hacer que te pierdas esas señales
Cuando salimos con el teléfono en la mano, nuestra atención se divide. Podemos caminar varios minutos sin observar realmente al perro.
Según explica la Dra. García, eso puede hacer que no percibamos si tiene miedo, si otro perro se aproxima de una manera que le incomoda o si se encuentra en una situación que no está pasando bien.
También podemos perder oportunidades positivas. La especialista pone como ejemplo a un perro reactivo por miedo que logra pasar cerca de otro perro de una manera adecuada. Ese momento puede ser importante dentro de un trabajo conductual, pero para reconocerlo primero tenemos que estar observando.
Si nuestra atención está en el celular, quizás ni siquiera nos damos cuenta.
¿Tu perro tiene miedo durante el paseo?
El miedo no siempre se expresa de una manera espectacular. No necesariamente veremos a un perro intentando escapar o temblando. Por eso es tan importante aprender a observar.
En la entrevista, la Dra. García menciona situaciones tan sencillas como un perro que se detiene frente a determinado estímulo o que necesita recurrir a la persona que lo acompaña. El tutor debería convertirse en alguien en quien el perro pueda confiar cuando una situación le resulta difícil.
Eso cambia nuestra función durante el paseo. Ya no somos simplemente la persona que sostiene la correa. Somos quien puede observar una situación y decidir: paramos, cambiamos de dirección o nos alejamos.
No siempre tendremos que intervenir, pero para tomar esa decisión necesitamos estar presentes.

Tu perro también necesita olfatear
Otra escena extremadamente común ocurre cuando el perro se queda oliendo y nosotros queremos seguir caminando. La persona avanza, el perro continúa olfateando, la correa se tensa y terminamos tirando para que siga.
Durante la entrevista, la especialista menciona precisamente cómo podemos perdernos estos momentos cuando caminamos distraídos y terminamos tirando de la correa mientras el perro está olfateando.
Desde nuestra perspectiva quizás parece que está simplemente detenido. Desde la suya, está interactuando con el ambiente.
Por eso, un buen paseo no debería evaluarse únicamente por cuántos kilómetros recorrieron o cuánto ejercicio hizo. También importa qué pudo hacer durante ese recorrido.
El paseo también puede revelar cambios físicos
Observar durante el paseo tiene otro beneficio: puede permitirnos detectar cambios que en casa resultan menos evidentes.
Durante la conversación, Aracely menciona lo aprendido junto a especialistas en fisiatría: durante una caminata podemos notar, por ejemplo, que un perro comienza a cojear. La Dra. García complementa esta idea explicando que el paseo entrega información sobre cómo está el animal en diferentes dimensiones.
Tal vez camina más lento, se detiene antes, ya no quiere recorrer el trayecto habitual o aparece un cambio de comportamiento que antes no existía.
Y esto conecta con otra afirmación especialmente importante de la entrevista: la conducta puede ser una de las primeras cosas que cambian cuando existe dolor u otro problema.
Por eso, un cambio conductual no siempre debería interpretarse simplemente como desobediencia.
¿Qué significa que el paseo fortalece el vínculo?
Para la Dra. García, el paseo también tiene un papel importante en la relación entre el perro y la persona que lo acompaña. La idea es sencilla: el perro debería poder confiar en esa persona.
Si aparece algo que le produce miedo, puede buscarla. Y esa persona debería ser capaz de reconocer la señal y responder de acuerdo con la situación.
Ese vínculo no se construye únicamente con cariño dentro de casa. También se construye cuando el perro descubre que puede recurrir a nosotros cuando el ambiente le resulta difícil.
La especialista lo resume desde una perspectiva que también aplica a otros contextos: el tutor debería ser una figura que ayuda a calmar y entrega seguridad, no alguien que aumenta el nerviosismo del animal.

¿Y si otra persona pasea a mi perro?
No siempre podemos realizar todos los paseos nosotros mismos. Puede existir un paseador, un familiar u otra persona encargada.
En ese caso, la entrevista deja una idea especialmente útil: la persona que pasea al perro debería conocerlo y observarlo. No basta con completar una ruta.
Si el perro comienza a detenerse, muestra miedo frente a determinados estímulos o cambia su forma de caminar, esa información puede ser relevante para el tutor. El paseo puede transformarse así en una oportunidad diaria para conocer mejor al animal.
La mirada de Aracely
Algo que he aprendido gracias a los especialistas es que muchas veces las señales están frente a nosotros, pero no las vemos.
Podemos estar trabajando todo el día y otra persona cuida a nuestros animales. Puede ser alguien que trabaja en nuestra casa, un familiar o un paseador. Y por eso creo que es tan importante que quienes pasan tiempo con ellos también aprendan a observar y nos avisen cuando aparece algún cambio.
El paseo puede decirnos muchísimo. Podemos descubrir que nuestro perro ya no quiere caminar como antes, que está cojeando, que algo le produce miedo o que está reaccionando diferente frente a otros perros.
Y también me hizo pensar en algo muy cotidiano: cuántas veces salimos con ellos, pero nuestra cabeza sigue en otra parte. Estamos mirando el celular, pensando en el trabajo o simplemente caminando rápido para volver.
Pero para ellos ese paseo es parte importante de su día. Creo que acompañarlos también significa estar realmente ahí. Mirarlos. Conocerlos. Y aprender a escuchar todas esas cosas que nos dicen sin hablar.
Conoce más sobre Aracely Cretier
Las experiencias y reflexiones que Aracely comparte en Club Academy nacen de años acompañando a animales y sus familias, además del aprendizaje junto a médicos veterinarios especialistas.
Puedes conocer más sobre su trabajo, historias y contenidos de bienestar animal en www.aracelycretier.cl.
¿Quieres aprender más sobre comportamiento animal?
En Club de Perros y Gatos TV conversamos con la Dra. Francisca García, médica veterinaria etóloga, sobre comportamiento, paseos, vínculo y algunos de los errores que podemos cometer con nuestros perros sin darnos cuenta.
Mira nuestra entrevista con la Dra. Francisca García
Si quieres aprender a comprender mejor las señales de tu perro, te invitamos a ver la entrevista completa con la Dra. Francisca García en Club de Perros y Gatos TV.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi perro se detiene durante el paseo?
Puede hacerlo por diferentes razones. Algo puede haber llamado su atención o puede estar reaccionando frente a un estímulo del ambiente. La Dra. García recomienda observar qué está ocurriendo alrededor antes de asumir que simplemente no quiere caminar.
¿Es malo mirar el celular mientras paseo a mi perro?
El problema es perder atención sobre el perro y su entorno. Puedes dejar de percibir señales de miedo, incomodidad, interacción con otros perros o cambios en su manera de caminar.
¿Debo dejar que mi perro olfatee durante el paseo?
Olfatear forma parte de la manera en que los perros exploran su entorno. Evitar tirar automáticamente de la correa cada vez que se detiene permite observar mejor qué está haciendo y qué ocurre a su alrededor.
¿El paseo ayuda a fortalecer el vínculo con mi perro?
Sí. La Dra. García destaca que durante el paseo se construye una relación importante con la persona que acompaña al perro, especialmente cuando esta aprende a reconocer sus señales y convertirse en una figura en la que pueda confiar.
¿Un cambio de comportamiento durante el paseo puede significar dolor?
Puede ser una posibilidad. La especialista recuerda que la conducta puede cambiar cuando existe dolor u otro problema. Si notas un cambio persistente, conviene evaluarlo y no asumir automáticamente que se trata de desobediencia.
Cuándo consultar
Si tu perro comienza repentinamente a negarse a caminar, presenta miedo intenso, cambios importantes de conducta, reactividad que antes no existía o cualquier comportamiento que se mantiene o empeora, conviene consultar con un médico veterinario.
La evaluación resulta especialmente importante cuando el cambio conductual aparece acompañado de signos físicos, como cojera o dificultad para moverse.
A veces pensamos que un buen paseo es aquel en que logramos cansar a nuestro perro. Pero puede haber una manera mucho más interesante de medirlo: ¿cuánto pudimos observarlo, acompañarlo y comprenderlo durante ese recorrido?
Editorial Club de Perros y Gatos
Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la evaluación, diagnóstico ni las indicaciones de un médico veterinario. No reutilices medicamentos ni tratamientos de episodios anteriores sin una nueva indicación profesional.
Dirección Editorial
Aracely Cretier
Edición de Contenidos
Sofía Puig
Revisión Médico Veterinaria
Dra. Francisca García
Médica Veterinaria- Etología Veterinaria