Escuchar que un perro o un gato tiene una enfermedad cardíaca suele generar miedo. Sin embargo, un diagnóstico de cardiopatía no significa necesariamente una mala calidad de vida. Junto a la evidencia científica y la experiencia de Aracely Cretier acompañando a miles de familias, te explicamos cómo reconocer las primeras señales, por qué el diagnóstico preciso es tan importante y qué cuidados pueden ayudar a que tu compañero viva bien durante muchos años.

«Pensé que un soplo significaba lo peor»
Cuando un veterinario menciona la palabra corazón, es normal que aparezca el miedo.
Muchos tutores imaginan que su perro o gato tendrá una vida muy corta o que ya no podrá hacer una vida normal.
Pero la realidad suele ser distinta.
No todas las enfermedades cardíacas evolucionan igual. Hay perros y gatos que conviven durante años con una cardiopatía leve sin presentar síntomas importantes. Otros necesitan medicamentos antes de desarrollar insuficiencia cardíaca y algunos solo requieren controles periódicos para vigilar cómo evoluciona su enfermedad.
Por eso, más que asustarse con un diagnóstico, lo importante es entender exactamente qué enfermedad tiene nuestro compañero, en qué etapa se encuentra y cuál es el tratamiento más adecuado para él.
Porque un corazón enfermo no siempre significa una mala calidad de vida. Muchas veces significa simplemente que debemos aprender a cuidarlo de otra manera.
Lo importante
Una cardiopatía no se trata igual en todos los pacientes.
El diagnóstico, la etapa de la enfermedad, los síntomas y la condición general del perro o gato son los que determinan qué controles, medicamentos o alimentación necesita.
¿Qué hace el corazón?
El corazón funciona como una bomba que impulsa la sangre hacia todo el organismo.
Gracias a ese trabajo, los órganos reciben oxígeno y nutrientes para seguir funcionando correctamente.
Cuando aparece una enfermedad cardíaca, el organismo muchas veces logra compensarla durante un tiempo. Por eso existen perros y gatos que tienen una alteración importante en el corazón, pero todavía no presentan síntomas.
Ese período silencioso es precisamente el que ofrece la mejor oportunidad para detectar la enfermedad y comenzar un seguimiento adecuado.
Un soplo no es un diagnóstico
Una de las consultas más frecuentes que recibimos en Club de Perros y Gatos comienza igual:
«Mi veterinario escuchó un soplo…»
Y la siguiente pregunta casi siempre es:
«¿Necesita medicamentos?»
La respuesta es: depende.
Un soplo solo indica que existe un flujo turbulento de la sangre.
No explica:
- qué estructura está afectada;
- qué tan avanzada está la enfermedad;
- si existe insuficiencia cardíaca;
- ni si el paciente necesita tratamiento.
Para responder esas preguntas es necesario estudiar el corazón.

El ecocardiograma cambia completamente la historia
El examen más importante para conocer cómo está funcionando el corazón es el ecocardiograma.
Gracias al ultrasonido permite observar:
- el tamaño del corazón;
- las válvulas;
- el grosor del músculo cardíaco;
- el movimiento de sus paredes;
- la fuerza con que bombea la sangre;
- y otros cambios imposibles de detectar solo escuchando un soplo.
Por eso, el ecocardiograma no solo confirma un diagnóstico. También permite determinar la etapa de la enfermedad y decidir si el paciente necesita controles, medicamentos o simplemente seguimiento.
¿Cada cuánto debe repetirse?
No existe una respuesta única.
Depende de la enfermedad, la etapa, la evolución y de cómo se encuentre cada paciente.
Algunos perros o gatos solo necesitan una revisión anual.
Otros requieren controles cada pocos meses.
Y quienes ya han presentado insuficiencia cardíaca suelen necesitar un seguimiento mucho más cercano.
Por eso es tan importante respetar el calendario indicado por el cardiólogo y no comparar un caso con otro.
Señales que vale la pena observar
Muchas enfermedades cardíacas avanzan lentamente.
Por eso conviene consultar si notas cambios como:
- tos persistente;
- respiración más rápida cuando descansa;
- menor tolerancia al ejercicio;
- cansancio durante paseos que antes realizaba normalmente;
- desmayos;
- pérdida de peso;
- debilidad;
- abdomen aumentado de tamaño.
En los gatos, además, es importante prestar atención a:
- respiración rápida;
- respiración con la boca abierta;
- pérdida de apetito;
- menor actividad;
- dificultad para moverse;
- debilidad repentina de las patas traseras.
No todos estos signos significan una enfermedad cardíaca, pero sí justifican una evaluación veterinaria.

Una herramienta simple que puede ayudar mucho
Hay un hábito que los cardiólogos recomiendan con frecuencia y que cualquier tutor puede hacer en casa.
Consiste en contar la frecuencia respiratoria mientras el perro o el gato duerme profundamente.
Registrar ese dato de forma periódica permite detectar cambios antes de que aparezcan otros síntomas y entregar información muy útil durante los controles veterinarios.
Lo importante no es memorizar un número exacto, sino conocer cuál es el valor habitual de tu mascota y consultar si aumenta de manera persistente.
La alimentación también forma parte del tratamiento
Cuando un perro o un gato tiene una enfermedad cardíaca, la alimentación puede transformarse en un apoyo muy importante.
Pero no existe una única dieta para todos los pacientes.
El veterinario considera aspectos como:
- la etapa de la enfermedad;
- la función renal;
- la presión arterial;
- el estado nutricional;
- la masa muscular;
- el apetito;
- y los medicamentos que recibe.
Por eso un alimento formulado para pacientes cardíacos puede ser una excelente alternativa en algunos casos, mientras que en otros todavía no está indicado o incluso puede no ser la mejor opción.
Más que elegir un alimento «para el corazón», lo importante es escoger el alimento correcto para ese paciente en particular.

Lo que vemos en Club de Perros y Gatos
Es muy común que una familia llegue a la tienda diciendo:
«Mi perro tiene un soplo, ¿qué alimento le compro?»
O que un tutor de gato pregunte directamente por un suplemento «para el corazón».
La respuesta nunca debería basarse solo en el nombre de la enfermedad.
Antes de recomendar cualquier producto necesitamos entender qué ocurre realmente con ese paciente.
¿Tiene una enfermedad valvular o una cardiomiopatía?
¿Está comenzando o ya presenta insuficiencia cardíaca?
¿Tiene enfermedad renal asociada?
¿Qué medicamentos recibe?
Muchas veces, la mejor recomendación no es cambiar inmediatamente la alimentación, sino conversar con el cardiólogo y conocer exactamente en qué etapa se encuentra.
Ese suele ser el momento en que la conversación cambia.
Dejamos de buscar «el mejor alimento para el corazón» y comenzamos a buscar lo mejor para ese perro o ese gato en particular.
La mirada de Aracely
Cuando escuchamos la palabra corazón, es inevitable sentir miedo. Muchas familias piensan que un diagnóstico cardíaco significa que el tiempo con su perro o gato se está acabando, pero acompañando a tantos tutores durante estos años he aprendido que esa no siempre es la realidad.
He conocido perros que, con los controles adecuados, siguieron disfrutando de sus paseos, y gatos que continuaron buscando el sol de la mañana, su rincón favorito o los brazos de su familia como siempre. Lo que cambió no fue quiénes eran, sino la forma en que comenzamos a cuidarlos.
Aprendimos a observar su respiración, a respetar los controles, a entender que un soplo no es un diagnóstico y que cada cardiopatía tiene una evolución distinta.
Creo que ese es el mensaje más importante: no podemos cambiar el diagnóstico, pero sí la manera en que acompañamos a nuestros animales desde ese momento. Con información, seguimiento y el apoyo de un médico veterinario especialista, muchos perros y gatos pueden seguir disfrutando de una excelente calidad de vida durante muchos años.
Conoce más sobre Aracely Cretier
Las experiencias que Aracely comparte en este artículo nacen de años acompañando a perros y gatos junto a sus familias, aprendiendo de médicos veterinarios especialistas y promoviendo una tenencia responsable. Si quieres conocer más historias, reflexiones y contenidos sobre bienestar animal, visita www.aracelycretier.cl.

Preguntas frecuentes
¿Todo perro con un soplo necesita medicamentos?
No. Depende de la enfermedad, del tamaño del corazón y de la etapa en que se encuentre.
¿Un soplo significa insuficiencia cardíaca?
No. Un soplo es un hallazgo que debe estudiarse para conocer su causa.
¿Cada cuánto debe realizarse un ecocardiograma?
La frecuencia depende del diagnóstico y de la evolución del paciente. El cardiólogo determinará cuándo corresponde repetirlo.
¿Los perros y gatos con cardiopatías pueden tener una buena calidad de vida?
Sí. Muchos pacientes viven durante años con una excelente calidad de vida gracias a un diagnóstico oportuno, controles periódicos y un tratamiento adecuado.
¿Debo cambiar inmediatamente la alimentación?
No siempre. La alimentación debe adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente y ser indicada por el médico veterinario.
Si tu perro o gato fue diagnosticado con una enfermedad cardíaca, recuerda que el primer paso no es buscar respuestas en internet, sino comprender exactamente cuál es su diagnóstico y seguir las indicaciones de su médico veterinario.
En Club de Perros y Gatos creemos que un tutor informado puede tomar mejores decisiones para cuidar a su compañero. Por eso, en Club Academy encontrarás contenido desarrollado junto a especialistas para ayudarte a comprender las enfermedades más frecuentes y acompañar a tu mascota en cada etapa de su vida.
Editorial Club de Perros y Gatos
Dirección Editorial
Aracely Cretier
Edición de Contenidos
Sofía Puig
Este artículo tiene fines educativos y no reemplaza la evaluación de un médico veterinario. Ante cualquier cambio en la respiración, el nivel de actividad o el estado general de tu perro o gato, consulta oportunamente con un profesional.